El liderazgo ha sido mayoritariamente visto como un conjunto de técnicas y herramientas para influir en otros. Ese es el paso 2. El paso 1 es entender que el liderazgo es una forma de encarar la vida y deriva de mi modo de entender y actuar en el mundo. El liderazgo es reflejo de quién yo soy, lo que creo y lo que hago. Por más que me enseñen técnicas, si éstas no se ajustan a quién yo soy, no las podré implementar con efectividad. El primer paso para ser un líder para otros es ser líder para mí mismo. Es entender que antes que administrar a otros es necesario que me gestione a mí mismo, |
que me haga cargo de mis principales dimensiones como persona y decida si quiero ir por más o quedarme donde estoy.
¿Cómo encaro mi vida?, ¿víctima o protagonista?, ¿seguidor o constructor?, ¿me pasan cosas o yo las creo?, ¿sumiso o empoderado? Tus respuestas a las preguntas anteriores definen tus posibilidades de acción: las abren o las cierran. La forma en que uno se para ante la vida determina las interpretaciones que uno hace del mundo y condiciona tus acciones y tus posibilidades. Lo interesante es que esta forma de observar el mundo es una decisión que en |
algún momento tomaste. Es tu responsabilidad seguirla sosteniendo o cambiarla. El modo en que se mira la vida no está determinado genéticamente. Es una decisión libre que tomo a cada momento, donde incluso el no decidir o hacerle el quite al tema es una decisión.
¿Te adaptas al mundo o tratas de adaptar el mundo a ti mismo? Estas preguntas apuntan a tus creencias esenciales respecto de cómo entiendes la vida. Todas las personas estamos en búsqueda de una mejor vida. Queremos ser más felices, tener mayor abundancia, dedicar nuestro |