1. El escritorio o mesa de trabajo es el mundo. Pero no debe tener un orden cualquiera. Debe ser sincrónico con el orden del cosmos, con el Sol, la Luna, los astros y las constelaciones, con los días y las estaciones. Debe mirar hacia la puerta, pues allí está el río de las influencias de la vida, del día a día, que fluye por delante. No debe ser de formas quebradas o irregulares, pues eso es ambivalencia y poca claridad en las ideas. No debe mirar directamente hacia la puerta del baño, pues los baños también drenan aspectos intangibles, tales como ideas e inspiraciones.
2. En la derecha del escritorio se pone todo el trabajo por hacer y en la izquierda el que ya está hecho. Los lápices y útiles se instalan a la derecha, el teléfono a la izquierda. Las fotos familiares a la derecha. Juguetes de relajación, como péndulos o esferas boading, a la izquierda. Las plantas y flores vivas están bien, pero hacia el Oriente, nunca hacia el Poniente. Nunca poner arreglos |
florales secos, pues secan y aniquilan la vitalidad. No así las flores de seda.
3. Debe haber suficiente espacio entre la puerta y el escritorio. Falta de espacio y la puerta a boca de jarro implican carencia de tiempo y ‘decisiones alocadas’. No debe haber una ventana que enfrente la puerta, pues ello transforma la oficina en ‘posada’, en un lugar de paso; traerá aires que no permanecerán allí y provocará que las ideas se vuelen.
4. La silla debe tener respaldo alto; pues es la montaña que respalda al mundo. No debe nunca dar la espalda a la puerta, pues eso es dar la espalda a la vida. Lo ideal es que tras ella no haya ventanas, sino una pared sólida y, allí, el logo de la organización, con su mensaje al mundo.
5. Las oficinas gerenciales, las salas del directorio y las oficinas de los dueños no deben estar cerca del acceso principal, pues se quedan sin |
respiro. El presidente o gerente general de la organización no debe ubicarse nunca muy alejado de su personal, y tampoco en el último piso, pues en ese caso sus intenciones de liderazgo no pueden resonar en las mentes de sus subalternos. Su cabeza es como el Sol que brilla e ilumina a todos los que están cerca. Si está a mucha distancia es difícil que ellos perciban su calor y ayuden a que crezca su organización. La mejor dirección para instalar su oficina, como para orientar su silla, es el Sur poniente.
6. La suciedad, las paredes descascaradas, los escapes de humedad, todo lo que sea abandono y descuido, trae pérdidas. Las roturas escondidas son hemorragias invisibles. Las escaleras mal cuidadas, oscuras y con escalones trizados desorientan a la empresa. Los pasillos llenos de obstáculos son frenos para el crecimiento y la prosperidad; tal como arterias obstruidas, traen olvido y esclerosamiento. |