Una vista panorámica y anecdótica de la programación neurolingüística (PNL) desde sus inicios, narrada por quien vivió de muy cerca y prácticamente “desde adentro” los procesos, el ambiente y las dinámicas personales de quienes posibilitaron su gestación y su desarrollo. Por Francisco Huneeus*
Cada vez que me refiero a la Programación Neurolingüística, PNL, siento cierta intranquilidad, como si estuviera traicionando a alguien, en este caso a la Gestalt, por hablar de esta tendencia tan contrapuesta en muchos sentidos y que sin embargo logró interesarme. Y hay que admitir que a pesar de todo lo que se haya dicho de ella, ha sido un aporte interesante y útil y su popularidad es algo sorprendente, además de ser un tanto difícil de ubicar dentro de la psicología y las terapias. Algo pasa con la PNL y su atractivo, y eso lo que me propongo describir aquí.
Un antecedente personal importante: yo venía de unacarrera científica con una
formación médica, fisiológica y bioquímica- y varios años (8) trabajando como investigador asociado del Massachusetts Instituto of Technology (MIT), actividad que para mí concluyó en 1970. Pude vivir la revolución que experimentó la biología cuando se interesó en ella gente que provenía de otras disciplinas; físicos, cristalógrafos, químicos, y físico-químicos. Fue un cambio dramático y fascinante estar inmerso en el crisol de la biología molecular y la neurociencia. De modo que mi visión de las cosas al llegar a la Gestalt, la psicoterapia y la psiquiatría iba con un fuerte sesgo sistemático, cientificista y mecanicista, que aún conservo en parte, pero con importantes agregados.
Mi primera noticia de la existencia de la PNL fue por allí
por 1977 por una carta de mi amigo y mentor editorial, el entonces John O. Stevens (actual Steve Andreas), quien me comunica que ha encontrado una nueva terapia fenomenal y que debía ir a conocer eso. También recibí una carta de Barry Stevens -su madre- quien me decía que efectivamente John se estaba 'virando' a una nueva tendencia, que ella encontraba interesante y de la cual Gregory Bateson también decía cosas maravillosas. En esa época, Cuatro Vientos llevaba unos 3 años de vida bastante precaria y enteramente dedicada a publicar en español los libros de Real People Press de propiedad de Barry y John Stevens, cosa que hacía con la franquicia (que concluyó luego del fallecimiento de Barry) de no pagar derechos de autor.
UN SALVAVIDAS
Fue una época muy especial, muy interesante desde el punto de vista intelectual, por estar conociendo la Gestalt e iniciándome como editor, con Nana Schnake como pareja y socia, traduciendo casi todo lo que publicábamos (vaya manera de aprender y conocer a los autores), y al mismo tiempo, un horror desde el punto de vista ciudadano y político. Estábamos acá en Chile con los militares metidos hasta en la sopa -igual que en Argentina, Uruguay y Brasil- y este salvavidas de cartas llenas de ideas y libros de esta pareja
madre e hijo (unos verdaderos ) hippies desde el punto de vista del mundo convencional) fue realmente maravilloso, de modo que sus opiniones eran tomadas en cuenta y, si ellos creían en esa nueva idea, valía la pena que me asomara. (Ver No Empujes el Río de Barry Stevens, Cuatro Vientos)
Tengo que mencionar que años antes, cuando recién los conocía, por un error de alguien que iba a NY, a quien le encargué el libro de Gestalt Therapy de Perls, Hefferline y
Goodman, en lugar de ése, me trajo el Gestalt Therapy Verbatim de Perls, publicado por una minúscula editorial independiente llamada Real Poeple Press, de un pueblito desconocido (Moab) en Utah, que luego traduciría con el nombre de Sueños y Existencia. Un pequeño detalle que hizo que en el mundo de habla hispana primero se conociera el Perls californiano, más vivencial y liberado que el Perls de los años 50 en NY. De este detalle surgió Cuatro Vientos, algo que tendré que relatar en forma especial algún día.
LA REVOLUCION DEL D.O.S.
Por el año 72 en California se inicia, con la invención del D.O.S. (el primer sistema operativo para computadoras caseras, ahora Windows y Linux), la revolución de la computación en las cercanías de Santa Cruz y San José en California. Por aquel entonces, Fritz Perls, Milton Erickson y la Virginia Satir eran las luminarias del cambio psicológico, y no faltó quien decidiera aplicar las mismas técnicas lógico-matemáticas para analizar las cosas que estos genios de la terapia instantánea hacían en talleres y demostraciones.
Richard Bandler fue uno de ellos; conocía bien el trabajo de Perls, ya que había compilado el libro El Enfoque Gestáltico & Testimomos de Terapia publicado por Real People Press, lo cual indica que estuvo cerca de Perls, lo vio trabajar, compiló su libro y por ende conoció muy bien su accionar.
Lo cierto es que este "chico malo" de San José, Richard Bandler, junto a John Grinder, programador de computadoras uno (es decir, fabricante de
modelos virtuales lógico-matemáticos de sistemas reales) y lingüista el otro (modelador de sistemas de lenguaje, además de decodifícador lingüista experto de la CIA), sumidos en el pensamiento lógico matemático de la cibernética y la computación, y ayudados por las ideas sobre comunicación humana de Bateson (quien a la sazón era residente de Santa Cruz como Profesor Invitado, culto y europeo), decidieron
En una pareja, cuando alguien dice que no nos comunicamos, es también una comunicación.
modelar la conducta, es decir sistematizar y diferenciar lo que hacían estos genios de la terapia, haciendo caso omiso a lo que estos pudieran decir sobre lo que hacían.
Esto ya en si es un proyecto ambicioso y arriesgado que tiene que ver con todos los proyectos pedagógicos de la humanidad. ¿Cómo traspasarle a otro lo que sabemos hacer? Una pregunta de gran profundidad filosófica, ética y moral que no tocaré aquí. Pero como los EEUU es el país de la oportunidades, donde todos pueden ser estrellas, millonarios o cualquier cosa, la tentación de poder extraer, empaquetar y luego vender ("marketear") las recetas para ser un terapeuta eficaz, resultaba demasiado seductora, sumado esto al pragmatismo reinante, donde lo que vale es lo que tiene resultados. Entonces, ¿por qué no? (Efectivamente, alguna gente puede aprovechar los libros de cocina y otros manuales para hacer cosas, pero, ¿bastará eso para hacer una buena maestra o maestro de cocina y preparar una comida como un chef profesional?)