El dinamismo de una sociedad en constante cambio y desarrollo exige que sus instituciones crezcan y se adapten a las demandas de los nuevos tiempos. La Escuela de Investigaciones Policiales se planteó este gran desafío, convirtiéndose en pionera de un proceso que impulsa el desarrollo del potencial de cada uno de sus miembros al servicio de la comunidad.
Por Tatiana Vega P.
El coaching está demostrando ser una disciplina flexible y adaptativa a cualquier ambiente, a cualquier situación de la exigente vida contemporánea.
La empresa, la comunidad universitaria y organizaciones de toda índole se ven beneficiadas e impulsadas mediante la aplicación de este modelo que, más que un conjunto de técnicas, termina siendo una manera de desenvolverse en el mundo, de participar proactivamente en esta sociedad siempre cambiante y llena de desafíos en que vivimos.
En este contexto, la Escuela de Investigaciones Policiales no es una excepción. A este plantel formador de detectives –desde
donde a fin de año egresan más de 600 nuevos policías (269 Oficiales Policiales Profesionales de Línea y 250 Oficiales Policiales Profesionales)- llegó el coaching de la mano de la empresa Inpact -especializada en capacitación en temas como gestión, liderazgo y trabajo de equipo-, y de los coaches y profesores Paul Anwandter, Rosa del Corral y Janet Donoso, impulsores del Coaching Integral en nuestro país.
Es así como la Dirección de este plantel formador, a cargo del prefecto Inspector Héctor Soto Candia, se propuso la labor de explorar las nuevas técnicas comunicacionales existentes con el fin de potenciar el recurso humano de la institución.
Esta misión le fue encargada al comisario Daniel Moraga Martínez, ingeniero comercial y Jefe de Finanzas del Área de Educación de la Policía de Investigaciones, quien además es Licenciado en Administración de Empresas en la Universidad Santo Tomás y Magíster en el mismo tema en IEDE, Institute for Executive Development, con cinco otros diplomados y múltiples cursos a su haber. Sus intereses se centran en la gestión, el liderazgo y el desarrollo personal.
Tuvimos la oportunidad de conversar con él respecto del transformador proceso que hoy vive la Escuela de Investigaciones Policiales:
¿Cómo surgió la idea de hacer coaching en Investigaciones?
La idea de incorporar este concepto en la Escuela de Investigaciones Policiales nace tras haber identificado que en la actualidad las policías modernas requieren de un detective independiente, capaz de trabajar en equipo, que tenga competencias de liderazgo y que sepa conducirse hábilmente en situaciones de tensión. De este modo, se brinda apoyo a la gestión de los líderes de nuestra organización.
Hoy en día, la Institución tiene
un plan estratégico modernizador orientado hacia la gestión. Entonces, cuando el jefe se ve enfrentado a trabajar con los recursos humanos existentes, trata de aplicar los conocimientos vigentes. En ese sentido, la herramienta del coaching permite potenciar esta gestión.
Nuestro plantel tiene dos objetivos claros, los quese encuentran expuestos en nuestra Misión y Visión, es decir, ser un plantel de
educación superior encargado de formar profesionales de la investigación policial.
Sin embargo, para el logro de este objetivo apostamos, en primer término, por el valor de las personas, es decir, por el equipo humano que se desempeña en el área educacional. En ese sentido, identificamos que este innovador concepto era la herramienta correcta para alcanzar la tarea encomendada.
EL NUEVO LíDER
¿Cómo conociste el coaching?
Mientras realizaba un magíster en Administración de Empresas, se me encargó esta labor. En ese tiempo, una de las cátedras que cursaba era sobre Liderazgo. El profesor de este ramo nos habló de las
características del nuevo líder: un coach que debía manejar, por una parte, la inteligencia emocional, y por otra, debía ser asertivo, saber comunicar y tener la capacidad de motivar a
los miembros de su equipo. Me interesó especialmente por la ayuda que presta a las personas y a los equipos en torno a rendir al máximo de sus posibilidades.
Una policía moderna requiere de un detective independiente, capaz de trabajar en equipo, que tenga competencias de liderazgo y que sepa conducirse hábilmente en situaciones de mucha tensión.
¿Cuál era la situación y qué cambios querían lograr?
La idea es estar en consonancia con las grandes organizaciones del orbe, y de este modo marcar una pauta dentro de los planteles de formación de las Fuerzas Armadas, Orden y Seguridad.
Somos una institución con características propias, respondemos a valores claves como dar eficacia al Derecho, garantizar el orden público y la seguridad pública interior, a través de una investigación profesional y especializada de
los delitos.
Es así como sin perder nuestra identidad y respetando la jerarquía de esta entidad, nos hemos propuesto aplicar las técnicas que nos permitan continuar con nuestra labor, pero de una manera innovadora y aplicando los cambios de acuerdo a la realidad no sólo institucional sino de lo que ocurre en la sociedad globalizada en la que nos encontramos insertos.
Nos guía la necesidad de operar
con una gestión de liderazgo, ya que las personas necesitan ser movilizadas por líderes mejor preparados para orquestar el conflicto, manejar, articular y sostener la tensión productiva de los miembros de un equipo, alcanzando mayores niveles de satisfacción personal con el propio desempeño. Y al mismo tiempo, operar sobre valores y principios éticos acordes con los desafíos de la sociedad y estando conscientes de los escenarios y las alternativas que se presentan.