Los humanos, otra vez, podemos incrementar nuestro panorama, cómodamente sentados -sin correr peligros ni apuros-; todo esto porque nuestra curiosidad no tiene límites.
Pero... quizás fueron los políticos -incluso creo que uno de los secuaces de Hitler- quienes descubrieron que buenas imágenes de la svástica encima del Führer uniformado, impresas en los periódicos, en revistas, en los noticiarios del cine, producían gran impacto... impacto, impacto, propaganda, impacto, publicidad... Todo se va conectando. (¿No debí haber usado esa palabra para describir lo que le ocurre al solitario caminante de la estepa?)
En el periódico (La Nación, 29 de mayo 2008) aparece una frase de Enrique Lihn, citado por Antonio de la Fuente: “La fotografía depende menos del texto que el texto de la fotografía en la cultura de las masas y es de más rápida asimilación por un mayor número de receptores, incluyendo, virtualmente, a los analfabetos”. Y ese era yo: virtualmente un analfabeto. La portada me había impactado, pero no me decía nada. Las |
imágenes reales o artificiales no “dicen” nada -eso lo pone uno-. Yo le puse “me enamoré” porque era cabro chico y tenía que nombrar lo que sentía, una de esas constelaciones de activaciones emocionales con matices románticos, eróticos, deseosos que tanto nos cuesta describir y afinar. A muchos les pasó lo mismo y muchos compraron esa revista. Desde el punto de vista de los editores, de los impresores, del fotógrafo, de la actriz y de los productores, se cumplió el objetivo: se había impactado produciendo deseo, atracción, infatuación, devoción, en una palabra: un ídolo -y sin tener que decir ni una sola palabra-. Se había descubierto cómo crear ídolos, lo que hoy se ha convertido en toda una industria de la idolatría con distintos nombres (publicidad, propaganda, farándula, promoción, marketing, glamour, fama, etc.) y que, como todos sabemos, comanda billones de dólares y cientos de millones de mentes, influenciando sus estilos, sus deseos, tendencias de consumo, y todo acaecido por esta ingenuidad animal nuestra de reaccionar impactados ante la imagen artificial de una zanahoria.
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