Desde el punto de vista
del proceso de coaching, la búsqueda de un nuevo
empleo podría dividirse en tres etapas principales:
primera, evaluación y definiciones estratégicas;
segunda, elaboración y ejecución del plan
de acción y, tercera, selección de ofertas
y preparación para un nuevo empleo. Idealmente,
el coaching estará presente en las tres etapas,
pero también es posible circunscribirlo a una
o dos etapas específicas.
Entre las muchas cuestiones que en una primera etapa
un coach puede apoyar a alguien despedido, están,
por ejemplo: evaluación de su trayectoria laboral,
posibilidad de redefinición de su carrera profesional,
identificación de habilidades, competencias y
aspectos a mejorar, posibilidad de independizarse o
desarrollar un negocio propio, identificación
de mercados laborales donde focalizar la búsqueda
de empleo, combinación ideal entre trabajo, familia
y calidad |
de vida que desearía lograr (aspecto
que en el Coaching Integral identificamos como “la
ecología de la solución”), entre
muchos otros temas. Las orientaciones y opciones estratégicas definidas
y clarificadas en la primera etapa del proceso de coaching
constituirán la base que guiará las acciones
a desarrollar en la búsqueda de un nuevo empleo
o actividad.
Ello
implica preparar a continuación un Plan de Acción
donde se definan y prioricen tareas específicas
a ejecutar por parte del despedido (“coachee”
o cliente) en los próximos siete días,
por ejemplo.
La idea es que desde ese momento la persona asume “la
pega de buscar pega” como una responsabilidad
de todos los días, para posteriormente evaluar
con el coach el estado de avance del plan, ajustar acciones
y definir nuevas tareas para los siguientes siete días. |
Entre los aspectos relevantes a considerar en el plan,
están, por ejemplo: la preparación de
la red de contactos y su tratamiento, plan de visitas
y entrevistas, currículo, presentación
personal, actitud y manejo en entrevistas, análisis
de ofertas, negociación y muchos otros aspectos
donde, con el apoyo del coach, el cliente toma conciencia
e identifica mejor y puede dar un adecuado tratamiento
a cada uno de los muchos factores que intervienen en
la búsqueda de un empleo.
Por último, una vez que la persona encuentra
un nuevo empleo, el coaching puede ser un apoyo importante
en aspectos que se relacionan con, por ejemplo, el proceso
de integración a la organización, las
interrelaciones laborales, la detección de necesidades
de capacitación, el desarrollo de competencias
como liderazgo y trabajo de equipos en el caso de los
cargos ejecutivos, etc. |