Una de las palabras más escuchadas últimamente es “estamos en crisis”. A su vez, siempre se nos ha dicho que la crisis es tanto una oportunidad como una amenaza dependiendo de cómo cada uno la percibe, la entiende y la enfrenta. Ver las crisis como una oportunidad es más que una buena intención; es, antes que nada, una actitud mental específica de la cual |
pueden surgir nuevas maneras de enfrentar situaciones de incertidumbre y cambio no planeado.
El auto-coaching no es otra cosa que hacerse las preguntas correctas en el momento correcto para ver las cosas de una manera más “servicial” a nuestros objetivos y encontrar nuevas alternativas de solución a los problemas que enfrentamos. |
Dicen los árabes que “quien se pregunta a sí mismo tiene por maestro a un idiota”; sin embargo, Idries Sha, experto en sufismo y autor del excelente libro “La sabiduría de los idiotas” nos aclara que la palabra “idiota” tiene la misma raíz (“wali”) que la palabra “sabio”. Desde esta curiosa e interesante perspectiva tal vez ver las crisis como amenazas es de idiotas y verlas como oportunidad es de sabios. |
| Un problema no es bueno ni malo, simplemente es una distancia a recorrer para llegar a una situación deseada (o necesitada). |
¿Cómo llevar este razonamiento tan interesante pero intelectual a un terreno totalmente práctico?
Empecemos por definir lo que es un problema (“el que entiende la semántica entiende el universo”). El pensamiento sistémico habla de problema
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como “la distancia entre una situación actual y una situación deseada”.
De esta manera, un problema no es bueno ni malo, simplemente es una distancia a recorrer para llegar a una situación deseada (o necesitada). Dado que el lenguaje no es inocente y
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genera mundos al declarar ciertas expresiones, tal vez el primer paso es no hablar de problemas sino de retos. El reto genera un estado mental y emocional diferente, más proactivo, más “generador de recursos personales”. A su vez, ¿por qué no empezar hablando sólo de “situaciones” en vez |