
témpera
Manuel García (2008)
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Hablar de Manuel García es entrar en el camino de la emocionalidad, y no sólo porque me ha dedicado dolorosamente alguna canción, sino porque este cantautor nos recuerda el alma de los trovadores. Su dulce voz lo ha llevado, de manera inevitable, a ser apodado –de manera informal- como el Silvio Rodríguez chileno, tanto por la similitud de su voz con la de los primeros discos de Silvio, como porque nos lleva, en parte, a esa misma nostalgia, con sus letras simples pero profundas, con metáforas cotidianas a primera vista, pero que al sumergirnos en ellas nos hablan del críptico lenguaje de los sentimientos.
Si bien Manuel García sorprendió a todo el mundo con su disco debut como solista (Pánico) con una instrumentación desgarradora y
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alarmante, en éste su segundo disco profundiza en la expresión de la música chilena, llevándonos a sentimientos cotidianos y, en algunos temas, perdiéndonos en dolores humanos, a veces suyos, a veces universales.
Témpera es un disco complejo, que a primer oído nos puede parecer simple, pero que arrastra un contenido evocador, que inevitablemente nos llevará a lugares cargados de sentimientos y recuerdos, con temas potentes como “Canción y plegaria”, nostálgicos como “Los colores”, llamativos como “La gran capital” y descolocadores como “Las piedras” (…las piedras están pensando en el pasado…) En resumen, un disco que cada vez que lo escuchas es un nuevo descubrimiento, que despierta mi más sincera admiración por el autor. |